martes, 11 de septiembre de 2007

La Leyenda del jarro maldito.


Esta historia tiene su origen creativo en lo que fue uno de los innumerables viajes a la Laguna de la Plata en San Fabian de alico. Aquella noche se confabularon muchas cosas que; coincidencia o no me llevó a relatar la historia de un simple jarro. Mis amigos ahí presente, escucharon en total silencio - interrumpido solamente por los graznidos de patos -cada uno de los detalles que mi torcida mente en ese momento envió a mis cuerdas vocales para transformar esos pensares en lo que a continuacion narraré; la historia tragicomica titulada el jarro maldito.

(si por cualquier cosa usted es un Sanfabianino de corazon, entonces tome esta breve pausa y alcanze la botella que mas cerca tenga para llenar su copa y disfrutar de mi trastornancia.)

Retomo..... (y ustedes? )

Bueno todo ocurrió aquellas vacaciones de verano en que como tantas veces anteriores mis amigos y yo ibamos a ir a la laguna de la plata, en un principio ibamos a ir: Ricardo, Pancho, Grifo y yo, y un par de dias mas tarde llegaría Adrian quien subiría a la laguna junto con Tote y varios más. Por razones del destino, Ricardo en ultimo momento no pudo viajar y tuvimos que redistribuir nuestras cargas en sólo tres personas. De ese viaje salieron innumerables tallas que en otra oportunidad les contaré. En fin, a duras penas subimos hasta la preciosa laguna. Cansados, extenuados y con la carpa armada y con la guatita llena, nos dispusimos a dormir y a rogar que al dia siguiente si es que llegaba alguien no nos molestara tan temprano.



Fue asi como al parecer solo dormimos un ratito y llegaron 11 individuos despertandonos e instalandose muy cerca nuestro, lo que transformó nuestro apartado lugar en el campamento de personas y carpas mas grande del lugar, allí ocurrieron miles de cosas divertidas, otras no tanto pero tipicas de convivencia.



Pasó muy rápido el dia y otro y otro y aun no llegaba Adrian, y faltando un dia para que el grupo de 11 personas que ya se habia reducido a 9 bajaran, acontecio un evento muy especial que gatilló toda mi inspiracion en lo que será una historia que aunque el recuerdo de cada detalle se puede escapar a mi memoria, intentaré relatar de la forma original.



Al caer la noche y nosotros cuatro agregando a la Panchi que se fue a nuestra carpa habiamos hecho una rica comida y nos preparabamos para degustar del buen vino junto al fuego que nos acompañaba en aquellas noches de recuerdos, de risas cigarros y tonteras. Entonces en ese momento llamamos a Tote y a Edgardo a que compartieran un vino con nosotros y al mismo tiempo ofrecerles tal y como lo hace un buen chileno, un buen plato de comida. Transcurrieron algunos minutos y terminado el ritual de la comida o cena para algunos, Tote se fabrico una buena hamaca y Edgardo sirvio el vino en un jarro muy especial, algo habia en ese jarro que era distinto a cualquiera que usted señor lector podria imaginarse. Fue asi como entre gorros y ropa abrigada y bajo la mirada latente de una luna no llena yo me instalé en la Hamaca y todos los demas sin presentir mi escape mental, se sentaron en torno al fuego en una suerte de coincidencia en semicirculo hacia mi.



Cuando el jarro circulaba por nuestras manos nos reiamos de lo grande que este era en comparacion con la olla que estaba ya a esa hora afuera del circulo de piedra. Fue en la segunda ronda cuando llegó a mis manos y junto con el sorbo de vino llego a mi cabeza la idea de contar una historia que hasta el dia de hoy no me explico porque la conté ni de donde saque ideas para relatarla. He aqui la historia.....





(((Señor lector, por favor si usted cree que no será capaz de continuar leyendo la historia, este es el momento de dejar de hacerlo, si persiste en ello favor llene su vaso que al principio le pedi que tuviera a mano. aaaahhhh !!! pero cuidado con el tipo de vaso que toma!!! )))







LA LEYENDA DEL JARRO MALDITO
(Autor: Juan Carlos Gonzalez, creo que fui yo si es que no fue algun tipo de telepatia de algun ser que no recuerde o conozca)



En el siglo XV existió un rey llamado Carlos que vivia en un enorme castillo con una gran cantidad de tierras que le pertenecian, pero aunque tenia estos enormes territorios, el rey sentía que no era popular para su pueblo, entonces decidio realizar una gran fiesta en la comarca, donde no consideraría gastos ni nada, quería que todos estuvieran en su fiesta.
Mando a llamar a muchos de sus mensajeros para que recorrieran todo el terriotorio que le pertenecía y comunicara a todos y cada uno de los habitantes para que asistieran a la gran fiesta con platounico bailable. El rey pensó que con esto ganaria un poco mas de votos para su satisfaccion. La gran fiesta comenzaría en 15 dias mas y el debia organizar muchas cosas con los encargados de aquel magno evento.
Una vez todo organizado y listo para que en 3 dias mas se realizara una fiesta, llegó un mago al enorme castillo y pidio encontrarse con el rey. El rey al saber que era un mago aceptó que este entrara para solo averiguar que era o que podia obtener de esto.
Cuando se dispuso a conversar con el mago, el rey sintio algo muy extraño, pero de todos modos igual siguio adelante. El mago cuando entro el rey al enorme salon que lo adornaban inmensas y bellas bibliotecas, inclino su cabeza como reverencia ante su majestad.
El mago agradecido por la recepcion ofreció sus servicios para con el rey, este ultimo ante tal ofrecimiento le otorgó un sueldo (que no era ético) para que el se dedicara durante 2 dias a crear algo que le ayudara a ser mas popular entre sus diezmeros, tributantes y subditos.
Llegado el dia de la gran fiesta, desde el alba se comenzaron a recibir personas que viajaban desde muy lejos y con muchas horas o dias de viaje, en donde atravesaban grandes extensiones de tierra solo para visitar el gran castillo y la cuasi ciudad en donde vivia el rey, en fin, una a una llegaron los carruajes que fueron colmando la estancia dispuesta para ellos a un costado del castillo, en donde las personas del pueblo se asomaban a admirar al igual que una exposicion de autos a estos bellos y coloridos carruajes y sus hermosos ejemplares de caballos y yeguas.
Mientras todo esto acontecía, el mago en su despacho asignado por el rey, ya llevaba 2 dias de intesos conjuros, buscando de forma energica aquel beneficio necesitado por el rey. Fue en unos de estos momentos en que el mago creyó tener todo listo y se recostó unos instantes para luego darse un baño y poder asistir a la gran fiesta en donde entregaría al rey el fruto de su trabajo. El mago cerró sus ojos y entrando en gratificante estado de siesta, dormito con la ventana de su dormitorio abierta, dejando que entraran la delicada y fresca brisa junto con los sonidos de los cascos de los caballos al caminar por los adoquines de la entrada al palacete del rey. La brisa en un momento se tornó mas fuerte y agitó la cortina que se extendió por la habitacion y en su paso tocó unos polvos que ayudados por la brisa lograron caer al interior de un precioso jarro que tenia el mago sobre la mesa. El regreso de la cortina a su lugar paso por sobre el cuerpo en reposo del mago quien despertó por el roce tierno de la cortina y por la abrumadora pero delicada brisa con aromas a bosques desde fuera del castillo.
Mientras tanto en el gran salon adornado por tunicas doradas y bordadas en oro que lo adornaban, se oia el murmullo de los grandes invitados y del resto del pueblo que al mismo tiempo ya comenzaban a beber de los aperitivos dispuestos para tal evento en conjunto con el recitar de los juglares y trovadores y las entretenidas rutinas de los bufones y circenses que amenizaban la fiesta del rey.
En esos momentos llegó el mago vestido con la mejor ropa que el Rey le habia comprado, ademas traia sobre un cojín bordado en oro que con la luminosidad de las velas y faroles que decoraban el salon, relucia como un lucero en la noche mas oscura de un lindo otoño. La sorpresa y asombro de las personas que estaban en el salon produjo un silencio tan enorme que los musicos pararon de tocar sus instrumentos, los trovadores dejaron de recitar y los bufones dejaron de hacer reir, tan solo se podia oir en ese momento los rechinidos del calzado nuevo del mago. Este ultimo no preparado para tal asombro en cuestion de segundos asumio este escenario y puso su cuerpo totalmente recto a modo de darle una importancia que los invitados habian dado…. Caminó varios pasos hasta llegar frente al rey y extendiendo su mano derecha con el cojín bordado en oro y la izquierda como soportando su espalda, todo este gesto acompañado de la muy conocida inclinación o reverencia . El rey viendo tal atención hizo casi una ceremonia para la recepcion de este regalo, aunque miro con un pequeño desaire el regalo que en comparación a muchos de los recibidos de parte de los invitados, no se comparaban en valor, en fin, acepto el regalo y automáticamente tras el aplauso consecutivo del Rey, siguió todo el jolgorio.

El baile se desarrollaba con total normalidad, todos disfrutaban de la fiesta y llego el momento del gran banquete.. cientos de chefs y cocineros, garzones y ayudantes hicieron al mismo tiempo la presentacion de dicho banquete… habia cerdo, cordero, chunchules, guatita, etc, etc, y completos (para mi amigo adrian).

Luego llego el gran momento de servir el vino (esta frase me recuerda y me obliga a agradecer a todos mis amigos por estar conmigo cada dia desde que nos conocimos) y fue un gran festin entregado a todos y cada uno de los invitados, en ese intertanto de los primeros vasos de vino, el Rey como anfitrion, tomo el regalo del mago y extendiendo su brazo mostro aquel hermoso regalo, un hermoso jarro a la vista, no muy tosco, no muy pulido pero en apariencia se podia ver una dedicacion especial. El rey desconocia la cantidad de horas que el mago habia pasado en su alcoba conjurando y buscando en esos enormes libros que solo los magos tienen y que nosotros vemos en las películas, sus mas escondidas recetas.

El rey llenó su nuevo jarro con un buen vino y alzandolo en la mano dijo unas palabras hermosas y dijo lo principal que a cualquiera nos gustaria escuchar, algo asi como…. Eejeeem ¡ S A L U D ¡!!!!!..... y dicha esta hermosa palabra todos llevaron su vaso o copa a la boca, incluso los cocineros, cuidadores y todo aquel que pudo, dentro de todos ellos el rey tambien llevo su jarro a la boca y al momento de hacerlo, este sintió algo extraño en aquella inclinación, algo que no podía explicar pero que cada vez que su jarro subía de su parte trasera, bajaba el contenido de éste hacia su boca y cada vez dejaba entrever el fondo cristalino (el poto) del jarro. El Rey dió 2 o 3 sorbos y lanzó el jarro lejos, y con su mano izquierda se tomó su corazon, a este gesto reaccionaron los guardias del palacio gritando han envenenado al rey, pero este ultimo movió la mano en señal de que no era aquello lo que le oprimía el corazon. El silencio inundó el salon y sólo se interrumpía por algun murmullo entre los comensales o alguna risa de alguien que todavía no se daba cuenta de lo que estaba ocurriendo.
La mayoría de los invitados, se reunieron en torno al afligido rey y armaban conjeturas de que habian visto a alguien, de que un espiritu, de que no era vino, sino que era agua, que era un soponcio y miles de cosas. Unas damas le daban aire con abanicos al Rey y este reponiendose de aquella postura incomoda en la que estaba, se paró y comenzó a mirar uno a uno a sus invitados, pero no fijaba la vista en nadie hasta que en un rincón del salon estaba la persona a quien buscaba con la vista, era nada mas ni menos que el mago, aquel quien suponemos le daría un regalo para su bien, aparentemente no era tal, y con un chasquido de dedos del rey, el mago fue retirado de la fiesta y llevado al despacho del Rey, junto con el, un guardia llevó tambien el jarro.
La fiesta continuó por muchas horas y fue inolvidable en muchos sentidos, pero ausente de varias de estas horas estuvo el Rey con el mago en su despacho, pidiendo explicaciones para lo acontecido. No comprendo cual es el motivo de tu regalo? - cuestionaba el Rey- porque crees que merezco eso?, el mago solo veia sus brillantes zapatos mientras el Rey no paraba de cuestionar lo que para el mago era un excelente regalo. El brillo de aquellos zapatos no estaba reflejando la luz del despacho, entonces notó que el Rey estaba casi sobre él con el jarro en la mano y esperando una respuesta.
El mago se paró de su asiento observó por unos instantes el jarro y luego comenzó a explicarle la magia que contenía el jarro, y lo que producía en quien bebía de el. Todo fue un misterio que quedó entre el rey y el mago, ni lo guardias mas cercanos escucharon de que se trataba, sólo cuenta la historia que al amanecer siguiente el rey mandó a expulsar al mago y al mismo tiempo llamó a su mejor mensajero, al cual le entregó una decena de los mejores caballos, cargados con los mejores alimentos el mejor abrigo, ademas de varias monedas de oro.
La misión del mensajero era deshacerse del jarro, pero no podia desahacerse de el simplemente rompiendolo, ya que una de las características de este jarro era su indestructibilidad, fue asi como el mensajero se despidió del reino y cabalgó tanto que 3 de sus caballos murieron en el camino, de hecho, pasaron muchas lunas y cayeron al menos 2 veces las hojas de los árboles antes de aquella tarde en que saliendo de un bosque muy tupido, fue sorprendido por una niebla que oscureció aun mas todo el camino y el lugar, el mensajero no alcanzaba a ver ni la cabeza de su amigo equino. De pronto sintió silbar el viento y el caballo no avanzó más, lo mismo hicieron los otros 6 caballos, por mas que el mensajero insitaba a avanzar al caballo, este incluso retrocedió 2 pasos, el mensajero pensó que era la hora de su muerte, pero estaba dispuesto a enfrentarla. Bajó del caballo y tomó su espada, maldijo al aire, ya que no veia naday esperó alguna respuesta. Sujeto de una mano a la rienda, comenzó a avanzar dando espadazos al aire, en el segundo pasó resbaló, soltó la espada y si no es por el caballo va mas allá de donde sus pies podian sentir la tierra firme, se dió cuenta de que estaba frente a una quebrada y a tientas comenzó a buscar piedras. Encontró muchas, pero lo que no pudo encontrar nunca fue un sonido que le indicara donde terminaba la quebrada. Cansado de lanzar piedras, se sentó cerca de los pies de sus caballos, cuando nuevamente sintió el silbido del viento y un estruendo como truenos pero que venian desde abajo. El mensajero asustado, cansado y con ganas de estar con su familia nuevamente pensó que este era el mejor lugar donde ocultar el jarro. Lo tomó junto con la tunica en el que venia envuelto y tal como le dijo el rey, ni lo miró ni bebió algo en el, sino que sacó todas su fuerzas y lo lanzo a la nada..... nada que tampoco le devolvió ni un silbido ni un estruendo, sólo una brisa fria.
Al cabo de muchos meses el mensajero se presento ante el Rey, y este por fin se sintió aliviado, aunque desde el dia de la fiesta, el rey fue mejor persona y fue muy querido.
Hace pocos años atrás, y ahora estoy hablando de este siglo, existía un niño en la Region del Bio Bio, especificamente en Talcahuano, al cual llamaban "Peor", el detalle de su apodo lo dejaremos para otra oportunidad, pero la particularidad de este niño, es que siempre quiso ser marino, era un fanatico empedernido del mar, y sobre todo de ir a nadar al muelle que quedaba cerca de su casa. Era el verano del 2003 y Peor, estaba ansioso porque lo habian invitado a acampar a la Laguna de Plata (en esos años no estaba sucia como ahora), idea que a el le encantó, dichoso por la noticia no podia hacer más que ir a bañarse al mar, saliò corriendo a pata pelá hacia el muelle, cuando de pronto le dá un puntapié a un pedazo de vereda que sobresalía, que con el golpe saltó lejos Peor y un pedazo de cuero del dedo gordo quedó para el recuerdo en el cemento, Peor se recuperó al instante del suelo y lanzó unas palabras al aire.... "Conchemimadre que me dolió"... para risas de algunos presentes, pero eso no lo detuvo ya que la emocion del viaje próximo era mayor, tomo mucho vuelo desde que comienza el muelle hasta su fin, sin soltar el jabon popeye que llevaba en su mano, se elevó en el aire haciendo piruetas tal circo de solei.. clavandose en el mar y llegando tan abajo como pudiera con el aire que llevaba guardado. Avanzó como nunca hacia el fondo marino, pero justo cuando volvía algo muy brillante le llamó la atención. Volvió a la superficie y sin decirle a ninguno de sus amigos nada de lo que habia visto o del tremendo golpe que se dió, lanzo el jabon popeye al muelle y se sumergió nuevamente, apenas divisó lo brillante, se lanzo como tiburon a su presa y quitando un poco de arena, se encontro con un jarro, que parecía nuevo, efectivamente era el jarro que sabemos todos, pero que Peor no tenía idea. Por esa tarde el baño en el mar se suspendió, y para sorpresa de sus amigos, Peor se fue a su casa y guardó el jarro de inmediato en su mochila con la cual viajaría a San Fabian al dia siguiente.
Pasaron dos dias y Peor junto a otros amigos llegaron a la Laguna y se instalaron junto otros amigos que llevaban un dia apenas de acampar, disfrutaron del paisaje, de la compañia y de muchas otras cosas, siguieron pasando los dias y los visitantes comenzaron a irse poco a poco a sus casas, entonces los grupos mas reducidos ya compartian las escasas cosas que quedaban, tambien se compartia el vino, y fue en ese instante cuando Peor recueda que al fondo de su mochila tenia un jarro que debia estrenar.
Se sentó en torno al fuego y al momento que sacó su jarro, las risas fueron incontenibles, ya que este parecía casi un jarron al lado de los otros vasos, se sirvieron todos los vasos y se hizo un silencio que fue interrumpido por un SALUD!!, en ese instante Peor se dió cuenta que su jarro no era cualquiera, si no que era un jarro que mostraba su muerte, en el fondo del jarro al beber, la luz de fuego que daba en su cara le mostraba como sería su muerte, Peor comentó esto y creo un gran alboroto, pero solo los mas valientes bebieron de el. Estaban en aquel momento complicado cuando oyen la voz de una persona que pide un vaso de vino, esta persona era un cuidador de ovejas que trabajaba en la montaña y que habia bajado a adquirir cosas para seguir cuidando en el medio de la nada a los animales, Peor le advirtió del jarro al mismo tiempo que le pasaba el jarro, el cuidador sin ningun temor, y diciendo que lo habia visto todo en sus meses de pastor, bebió todo el vino del jarro, y con una mirada atónita no dijo mas que "Adios Amigos, fue mi ultimo mejor vaso de vino", tomó su morral, su chupalla y partió, la oscuridad que ya abundaba lo hizo desaparecer pronto. Esa noche no hubo cantos, sólo conversaciones de la vida y lo bonito de la naturaleza, del cuidado con ella y el amor a nuestros seres queridos.
Al dia siguiente, supimos por personas que bajaban de otros lugares, que se habia encontrado a un cuidador de ovejas muerto en un barranco camino hacia la Laguna Añil. Todos los amigos se miraron y con un sentimiento de culpa decidieron hacer lo que mas lógico les pareció. Tomaron un bote inflable y se fueron a la mitad de la laguna, y bajo una tenue llovizna que produjo un arcoiris sólo visible desde la orilla, soltaron el jarro, dejandolo hundirse, al regresar a la orilla todos se abrazaron y porsupuesto prometieron no contar nunca de la existencia de un jarro maldito que mostraba la hora de tu muerte.
Ahora los jovenes son mejores personas y creen que el mejor regalo es la vida que tienen y es por ello que la disfrutan a cada instante.
FIN
Dedicada a todos mis amigos que de alguna forma han hecho de mi una mejor persona.